Inicio > Sin categoría > ¡Que B-kin trajo el SaaS a Euskadi, chaval!

¡Que B-kin trajo el SaaS a Euskadi, chaval!

B-kin 2002A los que vean el programa de televión “Vaya Semanita” en ETB la expresión les resultará familiar. Era lo que me venía a la cabeza mientras le escuchaba a Peter Coffee, de Salesforce.com, hablarnos sobre el Cloud Computing en la nueva biblioteca de Deusto el pasado día 26 de Octubre, en un evento organizado por la Fundación de la Innovación Bankinter y Deusto Business School.

Aunque me encante la expresión, ni yo creo estar en condiciones todavía de hacer el papel del jubilado criticón, todo se andará, ni Peter Coffee encaja en el papel del “chaval” al que haya que dar estas explicaciones. Primero, porque evidentemente le traen sin cuidado. Y segundo, porque su presentación rayó la perfección y no dejó mucho hueco para la crítica. Esto no fue desde luego una sorpresa. Llevamos años viendo presentaciones de directivos de Salesforce en YouTube (¡cada uno tiene sus aficiones!) y el material de soporte, el argumentario en defensa del Software-as-a-Service, siempre es de primer nivel. La construcción de la evolución histórica del SaaS o, más exactamente, de su inevitabilidad, resulta inapelable. Y ahora cuentan además con el inestimable apoyo de que la realidad lo confirma, cuestión menor en muchas presentaciones con objetivo comercial pero que, cuando ocurre, viene muy bien para reforzar la autoestima del orador.

El Sr. Coffee cumplió con otra tradición en los eventos  públicos de Salesforce: apenas mencionó el acrónimo CRM, esto es, el producto que realmente venden. En su origen, el CRM era completamente accesorio para el discurso comercial de Salesforce. Lo importante era la revolución que acarreaba su modo de distribución, el SaaS. Así, el principal factor diferencial se convertía en un elemento de comunicación más importante que el conjunto del producto/servicio, que se suponía de una calidad suficiente sin más explicaciones. Y la cosa funcionó. La marca “Salesforce.com”, tan anclada en la aplicación de fuerza de ventas, podría indicar que esta estrategia fue sobrevenida, como suelen ser casi todas. En cualquier caso, al final todo encaja y parece que la marca por sí sola ya describe el producto, o sea que podemos hablar de lo que queremos hablar: la revolución del SaaS, del “no software”.

Pero Salesforce, y el Sr. Coffee, no sólo no quieren hablar de CRM, concepto comoditizado mientras la empresa se desarrollaba. Ahora, desde hace un tiempo realmente, tampoco quieren hablar de SaaS. No quieren hablar de nada que no sea “plataforma”: Platform-as-a-Service en sus distintas variantes.  La apuesta es atractiva: Salesforce tiene el suficiente tirón como para ser creíble como plataforma de desarrollo de soluciones empresariales online, y una vez consolidado en esa posición, las barreras de entrada para otros son enormes y el potencial de crecimiento sobre cimientos muy sólidos enorme. Los riesgos tampoco son menores. Además de las gigantescas inversiones necesarias para jugar la liga de las “plataformas”, proceso en el que ya está inmerso en cualquier caso, entra de frente en la pelea por el “suelo” empresarial en Internet, donde los contendientes son como para echarse a temblar: Microsoft, Google, Amazon y, si algún día acaban de encontrar el camino, Oracle y SAP. Salesforce cuenta con sólo una ventaja: lo tiene más claro. No es poco.

Con la maestría característica de los buenos comunicadores norteamericanos, Peter Coffee nos llevó desde lo simple y evidente respecto al SaaS, casi sin darnos cuenta, a reflexiones sobre las plataformas empresariales online del futuro, reflexiones que contienen una gran complejidad y trascendencia y que, contadas por Salesforce, generan esa impresión tan difícil de fingir de que van llegando a ellas a través de la práctica en el mundo real.

Bueno, en “su” mundo real. Aquí más cerca vamos a seguir hablando de CRM y de crear valor para el cliente en situaciones que para Salesforce son residuales. Las plataformas tecnológicas, como servicio o no, nos vienen dadas, y no es poco “traerlas a Euskadi”.

¡Que B-kin trajo el SaaS a Euskadi, chaval! Al final, el “chaval” de la expresión desde luego no era Peter Coffee. Probablemente estaba pensando en gentes que no estaban en la sala, porque aún hoy es demasiado temprano para que descubran de qué va esto del Cloud Computing.

Anuncios
Categorías:Sin categoría

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: